Mermelada de Granada

Ingredientes: 6 o 7 granadas / 500 gr de azucar / zumo de un limón / 1 cucharada de canela en polvo.

Esta es la primera receta que publicaré que la haya preparado en la Thermomix ;). No obstante cualquier cosa que se pepara con ella, se puede preparar con “cacharros” normales (cacerola, batidora, colador, etc ;).

Desgranar la granada (¡qué bonito suena!) y pesar todos los granos. Reservaremos la mitad del peso en azúcar. Si por ejemplo como a mi te sale 1 kg de granos usarás 500 gr de azúcar. En la thermomix trituraremos los granos de fruta con 20 segundos a velocidad 5 (no más rápido para que no se rompan las semillas).

Si no queremos encontrarnos los granos en la mermelada final, pasaremos el zumo obtenido por un chino (yo usé el cestillo de la thermomix). Creo que quedará más bonita con los granos pero es posible que haya alguien que no le gusta.

Añadimos al zumo en el vaso el azucar, el zumo de limón y la canela. Programar 30 minutos a temperatura Varoma velocidad 1. Esto será al principio, porque este preparado tiende a “subir” cuando hierve (igual que la leche), así que estaremos muy pendientes para subir la velocidad (como al 3) cuando empiece a subir y así será como si lo estuviésemos moviendo continuamente. También ayuda no tapar con el cubilete o dejarlo “cejado” (ni tapado ni destapado).

Probablemente cuando pase el tiempo necesite aún más tiempo porque aún esté muy líquida. Hay que pensar que debe evaporarse casi todo el agua de la fruta y la granada es casi todo agua. La verdad es que a mi me costó algo más de una hora.

Para saber cuando está en punto de mermelada, mojaremos en ella una cucharada y la enfriaremos en un plato (sí, soplando por ejemplo 😉 . Veremos así si está ya con la textura que queremos. Bien es verdad que a mi me quedó demasiado espesa, porque cuando se enfría en la nevera cuaja demasiado (nada que no solucione un poquitín de microondas al usarla 😉 ).

Por cierto: ¡¡¡Gracias por las granadas “cuñao”!!!

Fuente original: http://olorajazmin.blogspot.com/2009/11/mermelada-de-granada-la-canela.html

Musaca

Ingredientes: 5 patatas medianas / 5 berenjenas / 2 botes de salsa boloñesa / queso rallado para gratinar.

Pelamos y cortamos en láminas las patatas con grosor de medio centímetro. Las lavamos bien bajo el grifo y tras escurrirlas las freimos en la freidora a fuego lento. En realidad lo que queremos es que estén muy tiernas (como si fuésemos a hacer tortilla de patatas).

Hacemos lo mismo con las berenjenas. Yo no les he quitado la piel, pero esto ya es a tu gusto. Cuando las saquemos del aceite las escurrimos en un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Suponemos que la boloñesa ya la tendremos preparada. Para hacer esta salsa podemos usar la receta que tengo en esta página (Receta Salsa Boloñesa), otra receta o comprarla “de bote”. De momento, para que nos hagamos una idea yo usé dos botes de 400 gr de boloñesa hechos por mi.

En una fuente de horno (yo usé una Pirex) echamos un chorrito pequeño de aceite. Pondremos una capa de patatas, una de berenjenas y una de salsa boloñesa. A mi me han cabido dos repeticiones acabando con berenjena (patata-berenjena-salsa-patata-berenjena-salsa-berenjena). Para finalizar cubrimos con queso rallado para gratinar y lo metemos al horno una media hora a media altura y 180º. Como todo está cocinado no hay que dejarlo mucho tiempo, pero así termina de hacerse. Finalizamos con un golpe de gratinador para que el queso quede crujiente y listo.

Por cierto: ¡¡¡Gracias Juan por las berenjenas!!!! (y los tomates, y los pimientos… 😉 )

Tortilla de Patatas

Ingredientes: 500 gr Patatas / 4 Huevos / Sal / Aceite de oliva.

Pelamos las patatas y las lavamos bien. Las troceamos, bien en cuadraditos, bien en rodajas de medio centímetro de grosor.

Freimos las patatas en aceite de oliva, pero OJO!!!: a fuego lento, muy muy despacio. Por comodidad podemos usar la freidora, pero insisto en que debe estar a temperatura media, nunca “a tope”. La idea es que las patatas se hagan por dentro pero no queden “fritas” con la corteza crujiente (como las papas fritas junto al huevo, vaya 😉 ).

Batimos los huevos en un bol (con un tenedor). Sazonamos y añadimos las patatas.
Ojo ahora, que es el “truco” de mi abuela: machacamos (sí, sí: machacamos) las patatas con un tenedor. No hace falta hacer puré, sólamente es para que se empapen bien las patatas de huevo.

Para la cantidad que estamos haciendo usaremos una sartén antiadherente pequeñita, más o menos de 20 cm. Calentamos un chorrito de aceite (no hace falta mucho) y añadimos las patatas con el huevo del bol. Ponemos a fuego lento/medio unos 10 minutos. El tiempo dependerá del grosor de la tortilla. Cuanto más gruesa más tiempo, pero más lento el fuego.

Le damos la vuelta a la tortilla con la ayuda de un plato llano. Cuidado no nos vayamos a quemar. Que no se nos ocurra voltear la tortilla en el aire, que podemos “formar” una en la cocina importante :-D.

Y si te preguntas: “¿Y la cebolla? ¡A mi me gusta con cebolla!”.

Sobre gustos no hay nada escrito, aunque yo en principio la prefiero sin cebolla. Aunque es más pesada de comer al no tener el dulzor y suavidad que aporta la cebolla, creo que la digestión es mejor.

Si la queremos con cebolla, sólo hay que cortarla en daditos y la podemos feir en la misma freidora como hemos hecho con las patatas. Es mi impresión que deben hacerse por separado, porque la patata y la cebolla tienen tiempos distintos.

Extras
La tortilla de patata tal como la hemos hecho arriba puede servir de base para tortillas más elaboradas: con calabacín, con pimientos, abierta por la mitad con salsa, rellena de jamon codido y queso, con queso, con chorizo, usarla como si fuese la base de una pizza (“tortipizza” le llama Erdecai al invento). En particular la de la foto tenía tiritas de chorizo.

Gambas al pil-pil

Ingredientes: 1/2 kg de gambas o langostinos cocidos / 1 cabeza de ajo / 1 guindilla / perejil picado / vino dulce moscatel / aceite / sal / pimentón picante.

Pelamos las gambas cocidas. Se pueden comprar ya cocidas y así ahorramos tiempo. Si no tenemos las gambas cocidas, podemos cocerlas nosotros con agua hirviendo y una hojita de laurel.

Disponemos las gambas en un recipiente. Picamos todo el ajo muy pequeñito y se lo añadimos a las gambas. Igualmente con la guindilla. Añadimos un buen puñado de perejil picado, una cucharadita rasa de pimentón picante y sazonamos. Añadimos un chorreón de aceite y el doble de vino dulce que de aceite; lo suficiente para cubrir todo el macerado. Lo mezclamos bien y lo metemos en la nevera. Es preferible hacerlo el día anterior para que esté toda la noche macerando, porque así se impregnarán más las gambas del sabor. En mi caso usé un vino moscatel de la Axarquía que me trajeron mis padres que es un escándalo ;).

Un rato antes lo disponemos en un cazo y lo ponemos a calentar a fuego suave. Es importante que no esté muy fuerte. Lo dejamos al fuego unos 20 minutos hasta que el vino haya reducido.

Para presentarlo es ideal usar un recipiente de barro, aunque podemos probar con un plato blanco para que haga mayor contraste de colores ;).

Esta es la receta de mi cuñada Isa. Es la única que he encontrado que se hace de esta manera (normalmente se frien con ajito y listo), y ni que decir tiene que está muchísimo más buena así que de cualquier otra forma. Deja un gusto mezcla de picante y dulce que hará que se acabe todo el pan que tengamos mojando en la salsita. ¡Gracias “Cuñá”!

Varitas de Rosada empanada al Horno

Ingredientes: 300 gr de rosada (aunque vale cualquier otro pescado parecido: panga, gallo, hay infinidad), 2 huevos, pan rallado.

Se cortan los trozos del pescado en trozos a ser posible como si fueran “varitas”. Las empanamos como si fueran filetes de carne: primero mojamos en el huevo y luego las pasamos por el pan rallado. Si queremos que salgan más crujientes y con empanado más grueso, lo pasamos otra vez por el huevo y el pan (yo lo hice así).

Ahora si queremos los podemos freir en la freidora, pero para que salgan cero-aceitosas las dispondremos en la bandeja del horno sobre un papel sulfurizado (o una lámina de teflón o de silicona) para que no se pegue. Lo metemos al horno a media altura a unos 200º y las horneamos hasta que esté el pan dorado. Se puede servir con un arroz blanco y salteado con ajito y aderezar con mayonesa, de lo contrario resultará un poco seco.

Es una manera más de ofrecer a aquellos que no les gusta el pescado los beneficios de este 😉 .

Bacalao en salsa

Ingredientes: 400 gr de lomos de bacalao desalado (yo lo compro congelado: más cómodo ;)) / 4 tomates / 1 cebolla / 1 puerro / 1 diente de ajo.

Picamos la cebolla, el puerro y el ajo. Picamos también el tomate previamente pelado. Ponemos una sartén con un chorreón de aceite en el fuego suave. Cuando alcance la temperatura adecuada echamos las verduras en ella (sin el tomate). Dejamos pochar la cebolla y añadimos después el tomate. Volvemos a dejar pochar.

Secamos bien el bacalao al que podemos quitarle las espinas con unas pinzas, si le vemos alguna. Añadimos al sofrito un chorreón de vino blanco y dejamos que hierva un poco. Disponemos el bacalao en la cacerola con la piel hacia arriba, y cocinamos 5 minutos. Damos la vuelta y lo dejamos otros cinco.

Dejamos que repose un rato antes de servir.

Fuente: Envés del paquete de bacalao congelado, aunque ellos lo hacen con pimiento verde y yo le he echado puerro 😉 .

Dorada a la espalda

Ingredientes: 2 doradas de ración / 2 patatas / 6 dientes de ajo / 20 cl de aceite / un chorreón de vinagre / sal .

Lo más cómodo es pedirle al de la pescadería que nos prepare las doradas para hacerlas a la espalda. Si ya las tenemos (y no tenemos a mano nadie que nos las prepare 😉 ) hay que quitarle las escamas y las tripas primero, los abrimos por la mitad quitándole las espinas y manteniendo la mitad de la cabeza con un lomo y la otra mitad con el otro lomo. Es como tener dos mitades de un cochinillo (ver la receta de este 😉 ).

Pelamos las patatas y las hacemos rodajas. Las disponemos con un buen chorreón de aceite en una fuente para horno y salpimentadas. Lo ponemos al horno a 220º mientras hacemos las doradas. Las patatas tardarán menos en hacerse.

Una vez tenemos los dos lomos de ambas doradas, los doramos en una sartén con un chorreón de aceite por la parte de la carne. No ponerlos por la parte de la piel, ya que se arrugaría y quedaría muy mal. Vigilamos que no se queme, que tarda poco.

Mientras tanto, pelamos y hacemos laminas los dientes de ajo. Cuando hayamos terminado las doradas, en el mismo aceite (y sin fuego para que no se quemen) doramos el ajo. Así, retiramos los ajos con el aceite y lo emulsionamos (mezclamos/batimos en un vaso aparte) con un chorreón de vinagre. Podemos usar un tenedor para ello.

Disponemos las doradas con la piel hacia abajo y la carne hacia arriba en la fuente de las patatas. Ojo porque el aceite de las patatas estará muy fuerte y estropeará la piel de las doradas. Lo que yo recomiendo es retirar ese aceite y dejar que se enfríe un poco la fuente. Echar el aceite y el vinagre sobre la carne de las doradas y las patatas. Ponemos en el horno durante 10 minutos a 160º.

Servir en el plato hacia arriba con las patatas de guarnición. Inspirada en la receta de Carlos aquí

Piña caramelizada con Helado

Ingredientes: Cuatro rodajas de piña natural / 5 cucharadas de azúcar moreno / 1 cucharada de mantequilla / 4 bolas de helado.

Ponemos la mantequilla a derretir en una sartén. Añadimos la piña y el azúcar. La idea es que la piña se cueza por dentro y el azúcar se caramelice haciendo un poco de “costra”. Cuando veamos que ya está hecho lo retiramos y lo ponemos en el plato.

Aún caliente le ponemos la bola de helado encima de la rodaja de piña (yo usé helado de 3 chocolates y de turrón). Servimos rápido porque el helado se derrite 😉

Inspirado en esta receta de MARIJOSE78 en MundoRecetas: Enlace

Sorbete de Cava.

Ingredientes: 350 gr azúcar glass / 2 tarrinas de helado de limón de 500 gr / ralladura de cascara de 1 limón / 400 ml nata para montar / zumo de medio limón / 1 botella de cava

En un bol bien grande mezclamos la nata con el helado de limón. Procuramos que quede bien derretido el helado usando una batidora (si es con varillas mejor, pero vale cualquiera). Añadimos el cava y seguimos mezclando.

Después añadimos el azúcar. Nosotros usamos azúcar glass para no tener que batir demasiado. Añadimos la ralladura de la cáscara de limón y el zumo de limón. Hay que procurar que todo quede bien mezclado.

Guardamos el bol en el congelador a ser posible y servir muy muy frío en una copa de cava o parecida.

El origen de esta receta es un poco incierto. Más bien mi madre después de leer varias por Internet lo hizo así y quedó estupendo. Se admiten sugerencias 😉